¿Cuál es el comportamiento de un gato?

Lenguaje corporal del gato

Los gatos son compañeros maravillosos, pero pueden ser bichos curiosos. Les gusta chocar la cabeza con nosotros, dormir en cajas estrechas, amasar nuestro regazo y tener todo tipo de comportamientos extraños. ¿Qué significan estos comportamientos y cuándo debe pedir ayuda a su veterinario?

Los gatos, y especialmente los gatitos, pueden ser muy juguetones y enérgicos. A veces expulsan toda esa energía corriendo de una habitación a otra, saltando sobre los muebles y volviéndose un poco locos. Este tipo de comportamiento también puede ser una reacción a la hierba gatera, que puede hacer que los gatos actúen de forma tonta durante breves períodos de tiempo.

Toda esa actividad vigorosa es normal, pero puede provocar lesiones. Es útil echar un vistazo a tu casa y asegurarte de que la zona de tu gato es lo más segura posible. Por ejemplo, guarde los objetos que puedan caerse y mantenga las ventanas cerradas. Los gatos que se caen por las ventanas pueden sufrir el síndrome de la altura, que son lesiones que pueden incluir: una mandíbula rota, costillas fracturadas y otros problemas.

Si este comportamiento está perturbando su hogar, debe encontrar formas de ayudar a canalizar la energía de su gato. Dedique tiempo a juegos como la persecución para agotarlos y proporcióneles juguetes interactivos que puedan disfrutar por sí solos. Si no sabe qué hacer, hable con su veterinario.

Qué quiere mi gato

Los gatos son mucho más parecidos a sus ancestros salvajes que los perros a los lobos, por lo que los perros son en ese sentido la especie más domesticada de las dos. Al adaptarse a la convivencia con los humanos, los gatos se volvieron más sociables entre ellos y aceptaron mucho más a las personas, pero no hay pruebas de que hayan cambiado mucho más que eso en los últimos miles de años.

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Los gatos y los perros pertenecen a un grupo de mamíferos conocido como Carnivora, y los ancestros salvajes de ambas especies se alimentaban principalmente de carne. Recientes análisis de ADN indican que, a lo largo de su evolución, los perros han adquirido más copias del llamado gen de la amilasa, que produce una enzima que ayuda a descomponer el almidón. Tener más copias de este gen ha permitido a los perros llevar una dieta más omnívora. En cambio, la familia de los gatos, conocida como Felidae, perdió los genes que codifican varias enzimas clave -entre ellas las que fabrican vitamina A, prostaglandinas y el aminoácido taurina- al principio de su evolución. Mientras que los perros (y los humanos) pueden sintetizar estas sustancias a partir de precursores vegetales, los gatos tienen que obtenerlas de la carne. Para ampliar su dieta, los gatos tendrían que desarrollar rasgos fisiológicos que les permitieran sintetizar estos y otros nutrientes clave a partir de alimentos vegetales. Esta capacidad no ha surgido durante los 10 millones de años de evolución de los félidos, por lo que parece poco probable que surja espontáneamente en nuestros gatos domésticos.

Felino

A menudo, cuando su gato hace algo fuera de lo normal, está intentando decirle que algo no va bien, ya sea su comportamiento, su salud, su entorno o cualquier otra cosa. Sabemos que intentar descifrar estos problemas de comportamiento de los gatos puede ser complicado, pero tenemos algunos consejos y trucos para llegar a la raíz de muchos problemas comunes.

Los comportamientos inusuales o extraños que su gato puede mostrar cuando está estresado o cuando algo va mal pueden variar dependiendo de su mascota, pero a menudo suelen ser bastante fáciles de detectar.

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Si su gato ha recurrido a usar el baño en lugares distintos a su caja de arena, es importante saber que no lo hace para molestarle. Este comportamiento felino suele ser un signo de un problema de comportamiento o médico, por lo que es importante aprender a entender a su gato.

La ansiedad es una de las causas más comunes de este comportamiento y depende de usted averiguar qué es lo que estresa a su gato. ¿Se ha mudado recientemente, ha tenido invitados en casa o ha cambiado la caja de arena de sitio? Sea cual sea el caso, podría ser tan sencillo como resolver el origen de la ansiedad.

Psicología felina

El dueño confiado del territorio. Este es el gato que entra en una habitación, con el pecho en alto, la cola en el aire, con una postura relajada. Se acerca a ti, te da un pequeño golpe de cabeza, entra y sale de tus piernas y te mira con dulzura. Es la imagen de la confianza territorial. Es dueño de su territorio de forma activa, segura y relajada. Su confianza proviene de saber que todo lo que tiene es suyo de forma segura.

Cuando te encuentras con este tipo, tiene las orejas hacia delante, te mira fijamente con los ojos un poco fijos y se agacha en una postura ofensiva, a veces incluso agresiva. Está pensando: «¿Quién eres y qué has venido a robar?». Puede incluso tumbarse en la puerta para asegurarse de que tienes que pasar por encima de él. A veces orina sobre las cosas porque no confía en su propiedad del territorio: necesita marcarlo. Cualquiera que no se sienta seguro de ser dueño de su territorio se apropia de él. El exceso de propiedad es reactivo, no activo.

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Es el gato que se apoya en la pared y nunca camina por el centro del suelo. Está diciendo: «Esto no me pertenece. Tú debes ser el dueño. Vale, está bien, no te miro, sólo voy a la caja de arena de allí. Sólo me voy. No te preocupes por mí. Adiós». Al igual que el Gato Napoleón en el otro extremo del péndulo de la confianza, el Gato Alhelí también es anti-mojo porque esconderse es reactivo.