¿Cómo siente el bebé las emociones de la madre?

Efectos de la depresión en el embarazo

No tienes que esperar a que nazca tu bebé para establecer un vínculo con él. El embarazo puede ser el momento perfecto para empezar a crear un vínculo con tu bebé, que es muy importante para su desarrollo una vez que haya llegado.

Alrededor de la semana 18 de embarazo, tu bebé empezará a oír los sonidos de tu cuerpo, como los latidos de tu corazón y los ruidos de tu estómago. A las 26 semanas, el bebé puede reaccionar a los ruidos tanto del interior como del exterior del cuerpo de la madre, y puede calmarse con el sonido de su voz.

Alrededor de las 18 semanas, a los bebés les gusta dormir en el vientre materno mientras su madre está despierta, ya que el movimiento puede acunarlos para que se duerman. A las 22 semanas pueden sentir dolor, y a las 26 semanas pueden moverse en respuesta al roce de una mano en el vientre de la madre.

Si preparas a tu hijo o hija para el próximo nacimiento, puedes ayudarle a establecer un vínculo con el bebé. Para ello, puedes hablarles del bebé, leerles cuentos sobre el embarazo y los bebés, permitirles que te toquen la barriga para sentir las patadas del bebé y preparar juntos un regalo para el bebé.

La sensibilidad del feto

Lo que experimentas está directamente relacionado con tu bebé cuando estás embarazada, porque lo eres todo para él. En este momento, lo único que conocen del mundo entero eres tú. Es una conexión increíblemente especial y, sinceramente, mágica, pero esa conexión también significa que tu bebé puede sentir tus emociones negativas.

Durante el periodo de gestación, tu bebé se está preparando para la vida en el mundo exterior. ¿Cómo lo hace? Interpretando los mensajes que le envías durante el embarazo. Un estudio de la Universidad de California-Irvine descubrió que el estado emocional de la madre influye en el desarrollo de su bebé tanto antes como después del nacimiento.

Durante todo el embarazo, tu bebé recibe constantemente mensajes tuyos, ya sea el sonido de tus latidos o la música que le pones a tu barriga. Pero ¿sabías que también recibe señales químicas y hormonales a través de la placenta? Entre estas señales se encuentran las relacionadas directamente con tu estado emocional. Si estás muy triste o sufres una depresión, tu bebé también experimenta esos sentimientos. Tu estado emocional afecta al desarrollo de tu bebé durante una parte importante de su vida.

Estrés emocional durante el embarazo

Las comadronas fueron muy amables… pero creo que en realidad tenían su propia agenda… La lista de control: “La presión sanguínea, ¿está bien? ¿Vamos a hacer el análisis de orina? Y vamos a sentir al bebé”. Así que preguntan, “Oh, ¿cómo te sientes?” Pero eso está muy al final de las prioridades… no tienen los conocimientos necesarios para ocuparse de ello”. (M015)

El círculo de personas que te rodea, algunas cosas no puedes compartirlas con ellos porque irán a contárselo a otras personas… así que he estado guardando cosas dentro de mí durante mucho tiempo. Así que cuando me encuentro [con un compañero de apoyo] con el que puedo compartir cosas, siento que me quito un peso de encima”. (M012)

Los compañeros de apoyo] me han apoyado de verdad y se han asegurado de que todo el proceso se desarrolle bien… mientras que en los hospitales o con las matronas siempre sabía que cualquier cosa que dijera quedaría registrada en mis notas” (M006, proyecto de base amplia).

Pensaba que si decía algo, los Servicios Sociales vendrían y se llevarían [a mi bebé]… Puedes hablar con [los compañeros de apoyo] sobre cualquier cosa e intentarán ayudar si pueden… son más comprensivos, realistas y atentos”. (M040, proyecto de salud mental)

Depresión durante el embarazo

Cada vez más investigaciones indican que el estrés materno durante el embarazo ejerce una fuerte influencia en el desarrollo del feto (Van den Bergh et al., 2017). Estudios recientes subrayan la influencia a largo plazo en una variedad de dominios de desarrollo en la descendencia, como el funcionamiento metabólico y el desarrollo cognitivo y emocional (para una revisión, véase Beijers et al., 2014). Sin embargo, hasta la fecha, los mecanismos a través de los cuales el estrés materno prenatal puede afectar al feto aún no están del todo aclarados (Hocher, 2014). Entre otros, se discuten las influencias ambientales prenatales, conocidas como programación fetal (Seckl, 2004), los factores genéticos (Hannigan et al., 2018), así como los factores ambientales posparto (Graignic-Philippea et al., 2014; Mughal et al., 2018).

Hasta la fecha, el estrés materno prenatal se define de forma muy amplia, incluyendo el malestar psicológico como la ansiedad o los síntomas depresivos y los acontecimientos vitales, por ejemplo, traumas, pérdidas o desastres naturales. En este estudio nos centramos en el estrés emocional durante el embarazo. Esto se evaluó retrospectivamente con un cuestionario en el período posparto temprano, que incluía ítems relativos a la experiencia materna de ansiedad, tristeza, alegría, estrés y tensión general (Mohler et al., 2006).