¿Cómo se cura el ojo vago en niños?

Ojo vago en adultos

La ambliopía, también llamada «ojo vago», es una afección ocular que se desarrolla en la primera infancia.    Por diversas razones, el cerebro «ignora» las imágenes de un ojo (o, en casos raros, de ambos).    Si no se trata, especialmente durante el periodo de desarrollo de la visión en la vida (hasta los nueve años aproximadamente), estas vías neurológicas se volverán permanentes, lo que dará lugar a una visión reducida de por vida en ese ojo.    Tener un ojo amblíope también supone una carga adicional para el ojo dominante, en cuyo caso es más probable que se produzcan futuros trastornos oculares.

La ambliopía suele ser difícil de diagnosticar en los niños, ya que a menudo no saben que tienen un problema de visión.    El oftalmólogo suele comprobar la existencia de esta afección durante las revisiones visuales, bloqueando cada ojo y observando la respuesta del paciente a las pruebas visuales.    Los pacientes ambliopes suelen tener un mal resultado en las pruebas de imagen tridimensional.

Sea cual sea el origen, el diagnóstico y el tratamiento de la ambliopía requieren una terapia destinada a que el niño utilice el ojo débil.    Lo más habitual es utilizar un parche sobre el ojo dominante que se lleva a tiempo completo o de forma intermitente, durante una o dos semanas, o más tiempo, hasta que el ojo más débil se iguale al más fuerte.    Alternativamente, el oftalmólogo puede prescribir una lente borrosa, o gotas de Atropina, que impiden que el ojo dominante enfoque.    Estos sirven para el mismo propósito de imponer el uso del ojo débil.

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Cómo arreglar el ojo vago

La ambliopía, u «ojo vago», es una enfermedad en la que el ojo y el cerebro no trabajan juntos como deberían. Los niños que la padecen desarrollan una buena visión en un ojo y una mala visión en el otro.

Los niños suelen acostumbrarse a este problema de visión y pueden no mencionarlo a sus padres. En consecuencia, su ambliopía puede no ser diagnosticada durante meses o incluso años, mientras que los padres atribuyen las malas notas o la torpeza a que el niño no está dotado académica o deportivamente.

Pero a veces la solución es tan fácil como visitar al oftalmólogo. El tratamiento de la ambliopía puede corregir el funcionamiento conjunto del ojo y el cerebro y reforzar la visión. El tratamiento precoz es importante: esperar o no recibir un diagnóstico adecuado podría provocar una pérdida de visión permanente más adelante.

Si esto ocurre, el cerebro podría no reconocer completamente las imágenes vistas por uno o ambos ojos. Entonces, el cerebro empieza a ignorar las imágenes vistas por el ojo que por lo demás está sano, y el ojo se debilita, perdiendo fuerza de visión (agudeza). Este ojo se denomina entonces «ambliope».

El ojo vago se siente pesado

El ojo vago se produce cuando el cerebro de su hijo sólo absorbe las imágenes y señales enviadas por un ojo. Esto se debe a un cambio en las vías nerviosas entre la retina y el cerebro, a menudo debido a una experiencia visual anormal como las cataratas o la desalineación del ojo.

Los factores de riesgo de un ojo vago son el nacimiento prematuro, la talla baja al nacer, los antecedentes familiares de problemas oculares y el retraso en el desarrollo. Los tipos de ambliopía se caracterizan por la causa subyacente de la afección, entre otras:

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Más allá de los signos reveladores del ojo vago, puede notar que su hijo tiene dificultades para percibir la profundidad, entrecerrar los ojos o frotarse un ojo. Para confirmar el diagnóstico, debe programar una revisión visual con su optometrista o pediatra.

Muchos pediatras detectan ahora estos problemas con una prueba llamada «photoscreening», dice el Dr. Hair. «Calcula la graduación y la alineación de los ojos del niño, buscando posibles problemas». Muchos colegios también lo utilizan como parte de sus pruebas anuales.

Si se detecta a tiempo, el ojo vago puede tratarse de varias maneras. Sin embargo, los pacientes deben tener un plan de tratamiento establecido lo antes posible, cuando la afección es más fácil de tratar. Los niños mayores en edad escolar pueden recibir tratamiento, pero puede requerir más tiempo para mejorar. Casi el 3% de los adultos experimentan una pérdida de visión permanente como resultado de los ojos vagos no tratados.

Entrenamiento del ojo vago

El problema de visión más común en los niños es la ambliopía, u ojo vago. La ambliopía es una disminución de la visión del niño que puede ocurrir incluso cuando no hay ningún problema con la estructura del ojo. La disminución de la visión se produce cuando uno o ambos ojos envían una imagen borrosa al cerebro. El cerebro aprende entonces a ver borroso sólo con ese ojo, incluso cuando se utilizan gafas. Sólo los niños pueden padecer ambliopía. Si no se trata, puede causar una pérdida de visión permanente.

Hay varios tipos y causas de ambliopía: Ambliopía estrábica, ambliopía por privación y ambliopía refractiva. El resultado final de todas las formas de ambliopía es la reducción de la visión en el ojo o los ojos afectados.

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Uno de los tratamientos más importantes de la ambliopía es la corrección del error de refracción con el uso constante de gafas y/o lentes de contacto. Otros pilares del tratamiento de la ambliopía son permitir una imagen lo más clara posible forzando al niño a utilizar el ojo no dominante. Lo más habitual es poner un parche en el ojo dominante para obligar al ojo débil a fortalecerse. El parche sólo debe hacerse si un oftalmólogo lo recomienda. El oftalmólogo debe comprobar regularmente cómo afecta el parche a la visión del niño. Aunque puede ser difícil, el parche suele funcionar muy bien si se empieza a aplicar a tiempo y si los padres y el niño siguen cuidadosamente las instrucciones del parche.